Es innegable el beneficio de la tecnología propiamente dicha (TICs), en el proceso educativo de las nuevas generaciones (Los Millennials), pero también es innegable que a pesar de su inmensa ayuda, el bajo rendimiento educativo llama mucho la atención en nuestros días. Contrastándolo con otras generaciones de educandos y educadores los cuales carecían por completo de esta. Solo los adelantos tecnológicos propios de su generación o época.
Según Marco Aurelio Denegri: «En la era digital es mucho más difícil concentrarse, es más difícil reflexionar y es sobre todo más difícil estudiar». (La Función de la Palabra).
Se plantea la controversia de si el estudiante no pierde habilidades al utilizar los ambientes virtuales de aprendizaje. Las fuentes de contenido digital como internet se convierten en una herramienta para conseguir información de manera fácil y directa con muy poco esfuerzo intelectual, esto en algunos casos facilita la copia o plagio del trabajo de otros, con un mínimo esfuerzo y sin creatividad.
Denegri (2015) afirma que:
«El inmediatismo, el fragmentarismo, el superficialismo y el facilismo, estos son 4 ismos que están despotenciando al ser humano porque dependen de la multiplicación de prótesis, ahora no podrías concebir a un ser humano sin estas, si le quitas todo esto lo dejas sin saber qué hacer». (La Función de la Palabra).
Referencia bibliográfica:
Denegri, M. (2018). Concentración en la era digital. Lima, Perú. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=67Klu-fsAL8
