Tomando como referencia al ser humano, podemos afirmar que el conocimiento se origina con las capacidades de análisis y observación del mismo. El conocimiento es inherente al ser humano, como tal tienen su origen como parte del desarrollo histórico del mismo ante el mundo que lo rodea, sus leyes y su continuo cambio.
Según Bunge: El conocimiento científico es fáctico: “parte de los hechos, los respeta hasta cierto punto, y siempre vuelve a ellos”. Toda ciencia empírica comienza con una observación de los hechos y fenómenos que le interesan y los estudia sin modificarlos, si ello no es posible, los cambios serán objetivos, nunca arbitrarios.
Podemos tomar como referentes sin parangón por sus aportes a los siguientes personajes:
René Descartes: Como referente del racionalismo, en el cual la duda era la principal herramienta del conocimiento y a su vez el desprecio a la experiencia como fuente del mismo.
John Locke: Como referente del empirismo, en el cual la experiencia lo es todo y como antagonista del racionalismo.
Aristóteles: Como referente del intelectualismo. En el cual los sentidos, los cuales forman las percepciones y a partir de ellas surge la actividad intelectual o conocimiento.
Referencial bibliográficas:
- Barriga, C. (2019). Metodología de la investigación científica y educacional 1. Lima, Perú: UNMSM.
- USMP (2019). Lectura 3: Ciencia y conocimiento.
- Martín, R. (2005). Las nuevas tecnologías en la educación (p. 5). Madrid, España: Fundación AUNA. Recuperado de: http://giovannipf.260mb.net/tecnologiaenlaeducacion.pdf?i=1
